A menudo damos por hecho lo cotidiano. Pero, sin aviso, algo empieza a fallar. La CIDP puede comenzar con una leve debilidad muscular o con ligeras alteraciones en la sensibilidad.

“No es pereza, es que el cuerpo no responde como antes, y duele”
—Sara Pérez, 56 años

Debilidad muscular

Afecta a las extremidades superiores e inferiores, tanto en las partes más alejadas del cuerpo (manos y pies) como en las más cercanas al tronco (hombros, brazos, caderas y muslos).

Algo tan sencillo como abrochar los botones puede presentar dificultad.

Alteraciones de la sensibilidad

Adormecimiento, hormigueo o incluso dolor en brazos y piernas, lo que puede dificultar la manipulación de objetos cotidianos, aumentando el riesgo de lesiones.

Imagina no poder levantarte de la cama sin ayuda.

Lo que antes era fácil, deja de serlo. Mientras, la enfermedad avanza en silencio.

El dolor y la fatiga te obligan a dejar de trabajar, transformando actividades que antes formaban parte de tu día a día en retos inasumibles.

Dolor y fatiga

Puede aparecer dolor muscular o neuropático, junto con un cansancio generalizado, ambos de forma intensa.

“No puedo tomar notas en una reunión o sujetar el bolígrafo”
—Mario Jurado, 50 años

Trabajar ya no es una opción

Poco a poco, la enfermedad va marcando el ritmo de la vida. No es solo algo puntual o aislado, sino que es una condición que puede limitar la autonomía y cambiar la forma en la que las personas viven su día a día.

32%

de los pacientes han faltado al trabajo en la última semana

46%

de los pacientes trabajan a tiempo completo

69%

de los pacientes con casos graves están desempleados

Entonces, ¿qué es la CIDP?

Daño en la mielina

La polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica (CIDP) es un tipo de neuropatía rara que afecta especialmente a los nervios de las extremidades (brazos, manos, piernas y pies).

El sistema de defensa se confunde y ataca la mielina. Sin esta protección, las señales nerviosas pierden fuerza y velocidad, y el circuito falla, provocando que las extremidades se sientan pesadas, lentas o sin fuerza.

Requiere tratamiento especializado

01

Terapias hospitalarias prolongadas

Administración periódica en hospital con seguimiento médico continuo.

02

Dependencia del plasma

Parte del tratamiento depende de donaciones (suministro limitado/extranjero).

03

Rehabilitación

Fisioterapia y terapia ocupacional son clave para mantener autonomía.

“Me limpio los dientes con anestesia y en 4 días. Es la única manera de soportarlo…”
—María Cuesta, 60 años

1,5K

pacientes en España*

75%

necesita apoyo continuo* para mantener su calidad de vida e independencia

55años

edad más común (hombres principalmente)

La rutina se ve marcada por consultas médicas, tratamientos y periodos prolongados de recuperación, junto a síntomas persistentes como dolor y fatiga y otros efectos a largo plazo, como migrañas.

Con el tiempo, si no se recibe tratamiento, los síntomas se agravan. Subir ya no es una dificultad, ahora es todo un desafío.

“Vivo con la incertidumbre de no saber si, en algún momento, me voy a quedar encerrado en mi propio cuerpo”
—Juan Aries, 65 años

Pérdida de reflejos

Algunas reacciones automáticas del cuerpo se reducen o desaparecen.

La CIDP puede redefinir por completo la vida: lo cotidiano deja de ser automático y pasa a requerir un esfuerzo constante.

30%

progresan a la dependencia de silla de ruedas si no reciben tratamiento

63%

requiere apoyo de un cuidador para su vida cotidiana

Lo que no se conoce, cuesta entenderlo.

Romper el desconocimiento: el primer paso para eliminar estigmas y mejorar vidas

La CIDP sigue siendo una gran desconocida y, a menudo, se confunde con otras enfermedades, retrasando un diagnóstico clave. Mejorar su comprensión es esencial para acceder a tratamientos y evitar un deterioro irreversible, pérdida de autonomía y exclusión social.

Esto puede derivar en una pérdida de independencia hasta una tetraplejia funcional.

Hay cosas que parecen simples… hasta que la conexión falla.

Descubre cómo la CIDP transforma acciones cotidianas en auténticos desafíos.

01Primeros síntomas
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CIDP. Protegiendo la conexión

Hay enfermedades que llegan haciendo ruido.

Otras que te van apagando en silencio.

Conoce la CIDP y facilita su diagnóstico.

Entender la CIDP es el primer paso para mejorar su abordaje.

Comparte y ayúdanos a dar visibilidad a una enfermedad que no siempre se ve, pero que cambia significativamente la vida de quienes la padecen.

Contacto:proyectocidp@gabineteinstitucional.es(Secretaría técnica)
Organiza:Asociación de Neuropatías AutoinmunesEn colaboración con:argenx